Archive for the punto de partida Category

Tomad mi música…

Posted in punto de partida, relatos on diciembre 21, 2008 by laggos

Unicamente llamé a Zac para joderle, porque estaba hablando con Mara y sabía que si le interrumpía le iba a molestar. Se volvió hacia mí soltando un furioso <<¡Qué!>>. Yo le eché todo el humo de una calada en la cara, acto que significa  desafío sin lugar a dudas. Esperaba la típica reacción sorprendentemente agresiva y sincera que solía tener Zac cuando se guardaba algo durante mucho tiempo, pero no dijo nada, simplemente me lanzó una de esas putas miradas fulminantes que a veces te lanzan para que te enteres de lo odioso que eres. Continuó hablando con la estrecha de Mara y ella le preguntó que qué pasaba, pero no contestó y dijo <<¿qué te estaba diciendo?>>. Ni me quiso escuchar. Él no paraba de meterse la mano en el bolsillo y yo sabía porque lo hacía… Para comprobar si le vibraba el móvil, asegurándose de si le estaba llamando Celine o no. Cada vez que lo hacía, Mara le miraba con cara posesiva. No sé a ciencia cierta si a Mara le gustaba Zac o no, pero en esa situación Mara se sentía sola en un bosque de pollas, por lo que intentaba agarrarse a la polla que más confianza le daba y no la quería soltar en toda la noche. Esa polla obviamente era Zac, pero Zac digamos que era una polla reservada, por lo que marcaba distancia… Y eso que Mara no era muy fea, tenía un buen culo, no era especialmente gorda, aunque sus tetas eran pequeñas y tenía la punta de la nariz algo gorda, como la de un payaso.  Aún con buen o mal físico, Zac marcaba la distancia por Celine, estaba claro.
Yo estaba sentado en un sofá de cuero rojo. Miré hacia abajo y al lado de mi pie derecho un botellín de cerveza descansaba en el suelo. Lo cogí y me di cuenta de que estaba medio vacío.  Bebí un poco… normalmente no lo habría hecho, pero yo en ese momento no iba normal. Esa botella la podría haber dejado ahí uno de los tíos que en ese momento vomitaba en la esquina de la discoteca, una zorra con grandes tetas, un pobre chico que nunca se ha besado con una tía, un bakala deficiente mental, o incluso uno de los amigos de Zac. La discoteca estaba llena de pseudopijos y la música que ponían en ese momento era el grupo moderno americano o ingles de turno. Si escuchabas tres canciones ahí, todas te parecían lo mismo y ya no te acordabas de cual era la primera que habían puesto. Zac notó una vibración en el bolsillo del pantalón, que en realidad no era más que una especie de premonición de lo que podría pasar con Celine, una vibración por la entrepierna. Se dirigió rápidamente hacia los baños para poder hablar con ella. Mara le lanzó una mirada de odio que Zac ni siquiera vio, pero fue una de las miradas de odio más fuerte que he visto en mi vida, y eso que he visto muchas, os lo aseguro. Yo disfrutaba con todo eso, parecía que estaba en el teatro viendo una obra de teatro mala interpretada por jóvenes actores mediocres populares televisivos. Me encontraba mal así que decidí fumarme otro cigarro. Eso no solucionó nada. Las luces de la discoteca eran rojas, azules y verdes. Había focos móviles que cada cierto tiempo me daban directamente y era toda una incomodidad. El altavoz más cercano a nosotros estaba en la pared a diez metros y en ese momento estaba saliendo por ahí Mr. Brightside o alguna cosa que se le pareciera. Me entró una arcada al recordar al obrero que nos había pedido tabaco. Dejé a todos ellos y me metí en el baño de La Factoría D.
Avancé mareado entre la gente. Les empujé para poder cruzar al otro lado, supongo que alguno se me quedó mirando, son cosas que suelen pasar. El baño de la Factoría D era un baño aceptable para la vista si estuviera decentemente limpio, pero esa noche al igual que todas, el baño era la parte más sucia de la antigua Fábrica de Jarabes de la Familia Rodrigues. Al entrar corriendo en el baño tuve que hacer una fuerte parada en la que casi me resbalo. Me tambaleé mirando el charco de líquido compuesto por alcohol, agua y meados que había en medio del suelo. Un tío con una gran cresta que llevaba pegatinas de antifascista en la chaqueta vaquera estaba vomitando en el suelo. Creí oír a Zac hablando por teléfono con Celine. Debía estar puesto en alguna de las cabinas que estaban ocupadas. Me vino otra arcada y aparté a un tío con pintas de gay que salía en ese momento de una de las cabinas de W.C. Cerré la puerta y el líquido marrón compuesto por la sopa del medio día, sustancia desconocida intestinal y Whisky con Coca Cola salió de mi boca sin haber pedido reserva previa. Tenía la boca lo más abierta posible. Parecía que me iba a explotar la cabeza. Debido a la presión que mis músculos estaban experimentando, de mis ojos salieron unas involuntarias lágrimas que acariciaron mis mejillas. Eran el tipo de lágrimas que salen cuando te pica bastante el ojo, no el tipo de cuando se te muere alguien a quien querías mucho. Sentía como el estómago se me contraía y quedaba pequeño y arrugado dentro de mi cuerpo. Oí el ruido que hacía el líquido chocando con la cerámica. Tomad mi música, pensé. Parecía que Dios lo estuviera estrujando sin piedad. Creí sentirme bien. Levanté mis rodillas del mugriento suelo. No quería que todo ese milagro siguiera ahí, pero no vi por ningún lado el botón para tirar de la cadena. Mientras lo buscaba con la mirada regresaron las arcadas… Volví a poner las rodillas en el suelo, los brazos apoyados en el retrete, y la cabeza agachada devolviendo lo que no era suyo. El suelo estaba lleno de un pringoso líquido y papel higiénico mojado. Las rodillas se me mojaron y parecía que a mi pantalón vaquero de color oscuro le había puesto una de esas rodilleras que les ponen las madres a sus niños de 5 años. Mi cuerpo se tranquilizó después de un hormigueo que me recorrió entero. Yo no soy uno de esos borrachos de los que te apartas por que están vomitando cerca de ti, enserio, detesto a ese tipo personas que llaman la atención y todo el mundo les considera los parias de la fiesta. Me levanté, salí de la cabina, me miré en el espejo, me mojé el pelo. Abrí la puerta del baño y volví a ese oscuro lugar.

fragmento de una cosa(escrita por mi).

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Pensamientos en una habitación desconocida.

Posted in punto de partida, relatos on julio 3, 2008 by laggos

En este piso hace frío. La soledad y el aburrimiento me están matando… No hago nada. Creí que todo iba a ser mejor pero he caído en un error: utilizar el dinero mientras lo tengas para hacer tu vida más cómoda. ¿Más cómoda? Y una mierda. En cuanto tu vida se hace cómoda solo estás tú, y si tú estas solo, no hay nada. El Cielo es una mierda… me maldigo. Lloro en mitad de la noche. Voy al baño y me fumó un cigarrillo desnudo en medio de la bañera. Salgo y miro por la ventana. Me masturbo. Me emborracho. La duda ante si debería sentir remordimiento o no, me ahoga, <<¿como no puedo saber una cosa así?>> me pregunto. Quiero autodestruirme. Me golpeo fuerte contra la pared. Voy de un lado a otro chocándome con todas las cosas que componen esta habitación. Después de lesionarme me tumbo en la alborotada cama y estoy tres horas sin poder dormirme. Al despertar enciendo la tele y no hay nada. La apago y sigo sin tener nada… Debería comprarme una máquina de escribir e ir a sitios por los que no he ido y hacer fotos… fotos a la gente, quizá así combatiría mi depresión, ¿es esto una depresión o es la ausencia de sentido? Los sueños son lo peor de todo. Me despierto en medio de la noche diciendo algún nombre o pidiendo perdón… A veces pienso que he destrozado mi vida… quizá si hubiera elegido bien los cambios no me despertaría llorando del miedo que tengo en mis pesadillas. En ellas simplemente están las personas que no quería ver, no me hacen nada, solo me miran, y si me duele que alguien me mire, es que no estoy muy bien… Sonrío y hablo solo, ¿con quien voy a hablar sino? No estoy loco… me da igual lo que alguien pueda pensar, yo no estoy loco. En los sueños, mis pensamientos están desnudos y no para de venir a mí el remordimiento del pasado, me gustaría olvidarlo todo y empezar de cero… Parece ser que la distancia no cura absolutamente nada, tu mente siempre está contigo y con ella la distancia no tiene la mínima importancia… ¿Entonces para que sirve el punto de partida?

fragmento de una cosa.

Sexo en el baño de Señoras.

Posted in ego, punto de partida, relatos, sexo on febrero 28, 2008 by laggos

Miré el reloj de mi muñeca, que marcaba las 20:10 y le dije que tenía que ir al baño. Ella me dijo que también quería ir así que nos levantamos a la vez de la mesa. Caminamos hacia el baño y la camarera nos miró como si nos fuéramos a ir sin pagar. Al llegar a los baños ella se metió al de “señoritas” y yo me metí al de “caballeros”. Me miré en el espejo, bebí agua del grifo y me puse a mear. Al salir ella ya estaba esperándome. Nos quedamos un rato mirándonos y sin decir nada. No sé que pensaría ella en ese momento, pero lo que yo pensé fue que lo nuestro no tenía ningún tipo de futuro. Empecé a ponerme cachondo así que le dije que si se quería meter en el baño. Ella aceptó. Entramos disimuladamente en el baño de señoras hasta el punto de llegar a hacer el tonto. Nos metimos en una cabina de WC y cerramos la puerta. Yo seguía teniendo en mi cabeza A day in the Life. Nos quedamos mirando de nuevo. En esa ocasión pensé que esos dos últimos meses de relación nos daba igual estar enfadados o no cuando íbamos a tener sexo. Muchas veces yo iba a su casa y habíamos discutido, pero simplemente iba a su casa y yo hacía lo que los dos queríamos que hiciera. Miré esos ojos verdes y le acaricié el pelo castaño. Ella me dijo que me quería y yo me sentí mal. No quise decirlo porque no me apetecía mentir en ese momento, de modo que la besé. La besé con pasión y ella a mí también. Le mordí el cuello y la oreja. Ella metió la mano dentro de mi camiseta, me la puso en la espalda y la cerró con tanta fuerza que incluso me llegó a arañar. Empezaba a jadear. Le quité el jersey que llevaba y le besé el pecho. Luego me apreté fuerte contra ella. Estaba bastante cachondo. La empuje contra la pared y le besé el cuello durante un rato. Ella me apartó un segundo para quitarme la camiseta. Yo también se la quité y le desabroché el botón del pantalón para poder tocarle el culo. Al hacerlo ella me agarró mi polla. Me dijo que me bajara los pantalones y lo hice. Entró alguien en el baño pero nos dio igual. Se metió la mano dentro del tanga y me dijo que yo también me tocara, así que lo hice. Mientras lo hacía me empujó contra el retrete para que me sentara. Se agachó y me empezó a morder por la pelvis, cerca de la polla. Me dolía lo suficiente como para quejarme, pero hice fuerza por no hacerlo. Dejó de morderme pero siguió agachada. Mientras ella estaba ahí abajo yo le cogía de la nuca y miraba al techo. En ese momento no pensaba en nada. Pasados los cinco minutos el que estaba lamiendo era yo. Ella gemía sin parar, pero no de una manera exagerada. Me levantó y me besó fuertemente. Los dos, ahí de pie, nos besamos con pasión. Casi nos arrancamos la cabeza. Decía que se iba a correr, así que se empezó a tocar y yo también lo hice. Todo se empezó a acelerar. Las oníricas imágenes que pasaban por mi mente eran indescriptibles. Volvió a mi cabeza A Day In The Life. Los sonidos de la orquesta se aceleraban. Cerré los ojos y las imágenes y la música que pasaban por toda aquella oscuridad se veían totalmente nítidas. Cada vez fue a más todo. Yo tenía los ojos cerrados y creo que ella tocaba mi piel pero no estaba del todo seguro. Vi una ventana por la que entraba una luz blanca. Esa luz era sonido. Eran violas, violines, trompetas, tubas, flautas, violonchelos… todo ello empezó a subir. Subió hasta el punto límite. Ya no podía subir más así que al llegar a la línea final todo el sonido se desvaneció. Campo verde. Abrí los ojos y ella me miraba con una sonrisa en su cara. Nos vestimos y salimos de ahí. Justamente al salir entró una chica bastante guapa en el baño de señoras, del que me pilló saliendo. Al vernos puso una cara de asco increíble. Yo le sonreí. Mi pelo negro estaba mojado del sudor, así que me pasé las manos por él hacia atrás para ir un poco más arreglado. No obstante mi aspecto era bastante peculiar en ese momento. Nos fuimos sin pagar la cuenta, algo que a Cristal le gustaba bastante. Salimos del Café con tranquilidad y riendo. Nadie nos dijo nada.

Dos puntos de vista: Natalia.

Posted in ego, punto de partida, relatos on febrero 7, 2008 by laggos

Mmm… ¿por donde íbamos? *** Ah, si… ya, pues debo tener alguna especie de problema o perversión sexual, no lo sé… pero es que está tan bueno… me molesta que le pongan el mote de Franchute. Tampoco es tan mayor, solo tiene unos 30 o así, aún se mantiene en forma. Tiene ese aire enigmático que tanto me pone, …se parece bastante a Jhonny Deep en La Novena Puerta, solo que con ese acento francés que yo creía que sólo salía en las series cutres y tópicas de la tele. Aún no le he dicho nada, y no creo que le llegue a decir nada, pero quizá vaya un día por casualidad a su despacho a preguntarle algo… bah!, idea remota. Podría fijarme en los tíos de mi clase pero son todos unos gilipoyas, que asco me da alguno… se reunen en la puerta de clase todos juntos a hablar de estupideces y hacer el subnormal, siempre que pasa alguien se quedan mirando, hay uno además que es como el jefecillo de la banda que se parece al típico orangutan que más fuerte grita… como odio a ese tío. Luego hay dos inberbes que se han pegado al culo de Ruth, Laura y Ana… un día llegué y mi idea era ponerme a hablar con Ruth, Laura y Ana en la puerta cinco minutos antes de entrar, y de pronto esos dos capullos que suplican por un poco de sexo ya estaban ahí. Recuerdo que Ruth, es decir la única guapa de ellas tres, le dijo un comentario estúpido y sin gracia metiéndose con El Franchute y el tío se empezó a reir de una manera más falsa… que patético, no entiendo como esos idiotas pueden ser tan pelotas y dejarse manipular tanto solo por tocarle una teta a Ruth, la cual es la típica chica guapa y tonta, y no creas que por decir esto signifique que si una tía es guapa tenga que ser tonta, eso no tiene nada que ver, las que dicen eso son las feas, lo único que digo es que Ruth es guapa y también es tonta.

*** No, ni idea. *** Si, fui a casa pero tuve una discusión muy tonta y sin sentido con Acadia. *** Mi compañera de piso… es muy guapa y está loca, quizá te la presente *** Bueno, pues sino quieres no. *** Haber… ya sabes que yo estoy en un ático cerca de la universidad compartido con Acadia… Pensaba que los áticos pueden ser bohemios y toda esa mierda, pero sinceramente, son un coñazo si lo tienes que compartir con una tía tan ordenada como Acadia… en fín, puta tiquismikis… *** Pues vale, te cuento, era de los primeros días que tenía clase con El Franchute, llegué pronto por error, pero bueno, eso ahora no importa. Me senté y aún no había llegado nadie. A los cinco minutos la clase ya estaba llena. Entró Franchu y no despegué la vista de él en ningún momento, aún me pregunto si se dio cuenta o no. En mitad de la clase entró alguien y El Franchute le dió un sermón sobre la puntualidad que me hizo bastante gracia. Al que entró le dijo que se sentara al lado mío por que no había otro sitio… bueno, en realidad lo que dijo fue <<ponte al lado de aquella chica con camiseta morada>> me puse roja en un segundo, te lo juro.*** Que sí. *** El resto de clases se me hacen eternas, pero la suya se me pasa volando, lo juro, es igual a todo ese royo de que cuando te lo pasas bien los minutos se hacen segundos y que cuando lo estás pasando mal los segundos se hacen minutos. *** Que no, son todos idiotas pervertidos y patéticos, yo necesito a alguien inteligente… odio a ese grupito insoportable recién salido de la tribu, me dan asco, esos que cuando entras ni te dicen nada, son muy valientes y gritones juntos y por separado son más simples que una castaña *** Por ejemplo, el otro día estaba en la biblioteca haciendo un trabajo y me vino un tío al que ni le vi la cara a pedirme salir, ¿pero te parece normal que tengan tan poco tacto?, existen unas reglas conmigo y si no las sigues pasa de mí.

*** Ostia, es verdad, al final no te he hablado de la discusión con Acadia… nada tan raro. Salí de clase y pensaba ir a la biblioteca pero finalmente pasé de ir. Un tío que decía que era de mi clase me preguntó algo en un pasillo. Le pregunté su nombre y era bastante raro. Me invitó a un cigarro y me dijo no se qué de una fiesta… ¿se puede saber cuantas fiestas se hacen en esta ciudad? Una por día o algo así… Me fui a casa. Llegué con unas ganas tremendas de mear, y Acadia tenía unas ganas tremendas de discutir… mala combinación. Después de hacer “pipi” me bombardeó a preguntas y a sermones y sinceramente, me fui de mi ciudad para no tener que soportar los discursos de mi hermana mayor por chorradas como el tabaco o donde dejo una camiseta y pasaba de tener que aguantar a Acadia… Seguramente hubiera discutido con Óscar *** Su novio que está en Madrid, el cual seguramente le esté poniendo los cuernos ahora mismo con alguna tía de allí *** Pues por que está obsesionada con que Óscar le está engañando con alguna furcia *** Ya sé que no se suele emplear la palabra “furcia”, maldito capullo *** También se que “maldito capullo” se ha pasado de moda, pero sinceramente me da igual lo que esté o no de moda. *** Es probable que Acadia si que sea una cornuda, y como ella piensa que lo es, redirecciona su mala ostia hacia a mí, es lo típico cuando eres pequeña, estás en el mes que llega la menstruación por primera vez, tienes un mal día en el instituto y luego lo pagas gritando a tus padres, que son los que menos te han hecho… En fín, típico de gente poco madura… “Zorra, zorra, que zorra eres, y además te empiezas a parecer al papá de bambi“, no paraba de repetir esa puta frase en mi cabeza cuando Acadia me estaba hablando, inclusa a veces conseguía casar las palabras de la frase en su boca, por lo que parecía que la frase la decía ella, jaja… *** Si, pasé de ella hasta que me llamó niñita malcriada, entonces sin decir nada le tiré la caja de cereales a la cara, y para ser una caja de cereales le hizo bastante daño, era cartón duro, jaja… No soporto que me llamen malcriada y menos una estúpida que se traga todos esos culebrones y programas de la tele como Acadia. Mi parte del alquiler del ático lo estoy pagando yo con el dinero que gané el año pasado trabajando en una puta tienda de ropa pija, no soporto que me llame malcriada, ¿que coño sabe esa imbecil? *** Pues el año que viene probablemente si que me lo paguen mis padres si a mí se me termina el dinero, pero yo nunca les he pedido nada, además es menos caro que la residencia de alumnos, y paso de que unas monjas me digan a que hora tengo que llegar.

¿Crees que debería decirle algo? *** Se de sobra que es muy difícil, quizá no esté casado… no sé… Dicen que mañana se reunen todos los de clase para ir a beber, no me apetece nada ir… El que tengo al lado en clase de Franchu me suele informar sobre las fiestas que hay cada semana, ¡pero que no me apetece ir!, ¿no entienden que no me apetece? Además para ver a esos analfabetos haciendo el mongolo paso de ir, y lo último que me faltaba era tener que aguantar a Ruth, Laura y Ana poniéndose pedo y siendo aún más gilipoyas que yendo sobrias… Seguramente lo único que haría, sería estar en una esquina liando y fumándome los porros que le compré a Lucas, el camello más feo que he conocido en toda mi vida… liando y fumando, liando y fumando, liando y fumando mientras los demás se emborrachan y se aparean en medio de un parque cutre a 2º bajo cero. Tendría que inventarme ingeniosas respuestas para quitarme de encima a los pedantes mientras pienso en lo bien que estaría en la cama de Franchu, él me trataría bien… iría a su piso, pondría música, me empezaría a desnudar con delicadeza al igual que yo a él, y estaríamos juntos toda la noche… No soy como el resto de chicas… no visto como ellas, voy en monopatín en vez de en autobús, paso de los tíos en vez de utilizarlos como consoladores, y no hago caso a nadie, sin embargo, a veces no querría otra cosa que ser una de ellas para evitarme toda esta mierda y no ser consciente de que mi vida es tan simple y vacia como cualquier otra… evitarme toda esta basura, la cual no le importa a nadie salvo a tí.

Dos puntos de vista: Elan.

Posted in ego, punto de partida, relatos on febrero 6, 2008 by laggos

Pues sí, hay una chica… en realidad es de mi clase. Siempre que entro en un aula está ella ahí sentada… tardé bastante en fijarme en su culo. Un día llegué tarde y no había más sitio, de modo que me tuve que sentar al lado de ella y desde entonces me quedé ahí… aquel día llevaba una camiseta ancha y morada y el pelo revuelto… El otro día estaba con estos y la idea era ir a la biblioteca para estudiar el examen del Franchute y luego ir a tomar algo, no sé y quizá cenar, el caso es que estábamos en la biblioteca y la vi. Ahí estaba ella con sus ojazos verdes pegados al papel que leía… Recordé “Always Love”, que por tópica que pueda sonar por mi podría ser eterna. Le dije a Alex que si quería acercarse a ella para decirle que habían quedado varias clases para beber en el parque… Alex me mandó a tomar por culo pero me debía dinero, de modo que le dije que se lo perdonaba si se lo decía, no sabes lo que Alex puede llegar a hacer por dinero. Alex se acercó a la mesa en la que ella estaba estudiando y ella casi sin quitar la vista de lo que estaba leyendo dijo una palabra y Alex volvió a mi mesa algo como… avergonzado delante de todos esos gilipoyas que hay en la biblioteca y que hacen como que estudian… Me contó que lo único que ella le dijo fue <<no puedo>>. Luego Alex y yo pillamos dos chivatos de maría a un amigo de Tony, pero eso ahora no viene a cuento. Ella tiene pinta de mujer castradora lo cual me da bastante morbo… me gustaría poder drogarla de algún modo una noche para poder tirármela, o por lo menos para que me escuche, pero debe ser de ese tipo de tías que solo te miran y te dirigen la palabra si eres amigo de algún amigo suyo y sino le pareces un gilipoyas, como odio eso. ¿Recuerdas lo que te dije de aquella película?, pues ella es exáctamente igual. Suele ir conmigo a tres asignaturas… al resto ni idea, es muy dejada, seguramente se las deje por que sí y ya está.

Un día salía ella de clase a última hora y la seguí un poco por la facultad… ¿Facultad?, siempre he odiado esa palabra. *** Verás, fue un poco incómodo, me sentí un puto acosador, ¿por qué siempre que nos gusta una tía tenemos que parecer unos desesperados o unos acosadores? Finalmente me cambié de pasillo y me fui en la dirección contraria que ella llevaba… salí del edificio maldiciendo a todos esos cabrones que saben latín… me senté en un banco o un bordillo de piedra o algo parecido a fumar lo poco que me quedaba de la maría que le compramos a ese amigo de Tony que se parecía al pelirrojo de “No matarás al vecino”, me sentí bastante estúpido e insignificante en ese momento. Empecé a insultarla un poco. Los primeros días que la vi me recordaba un poco a Cristina, pero nada que ver, eso ya está superado… Cristina era más gilipoyas, aunque quizá esta también lo sea, ni puta idea. Para empezar no se llama Cristina, sino Natalia, o eso creo. Cristina no fumaba tabaco de liar y esta si. Cristina era sociable y esta no. Cristina siempre conocía el nombre de todos los capullos que le caían mal pero que tenía que engañar para… la verdad no se para qué, eso de estar en sociedad es una mierda. Cristina era hipócrita y esta no lo sé… la verdad es que no se nada de ella. Cristina siempre llevaba vestidos y zapatitos asquerosos de pija puestos de moda en el último año y Natalia viste más con ropa informal, camisetas anchas de manga corta de esas que sobran por todos lados y con suerte le puedes ver un poco el sujetador y toda esa mierda, también utiliza a veces algún pantalón ancho estilo años 70 o mayas de colores… alguna vez lleva un pantalón vaquero negro gracias al cual me pude fijar si tenía buen culo o no… y si que lo tenía. Va y viene en monopatín, lo cual es muy Michael J. Fox.

Por cierto dentro de dos semanas hay un concierto de Monday Jaws, ¿iras? *** Bueno, no lo sé, ya te diré. ¿Hablaste con Cristina el otro día? *** Que le jodan, parece que existe para amargarme la vida, no soporto eso de si él va yo no voy, que le jodan, por mi se puede meter todas esas estupideces de niña pre-adolescente por el culo. Ya somos mayores o eso pone en nuestro DNI… ¿Vas a pedir algo mas? *** Cállate, eso no tiene nada que ver con esto… el efecto es distinto. *** Natalia, se llama Natalia *** Si, mira, lo intenté, bueno, te explico… Debido a mi intento frustrado de hablar con ella, la siguiente semana volví a intentarlo pero resultaba que para lo asocial que ella era, ahora ya se había echado 3 amigas, dos feas acompañadas de otra guapa para que la guapa se sienta mejor y cada vez que las mire le suba el ego. Ninguna de esas tres locas son tan guapas como Natalia, ella tiene estilo y ellas solo son clones de otros clones… Y ahora siempre está en los descansos hablando con esas tres cabronas feministas, deberías informarte sobre Valerie Jean Solanas *** Una gilipoyas *** Pues a través de un blog, en internet aparecen cosas interesantes de vez en cuando, ¿sabes? *** Que sí, sigo contándote, no quería hablarle o hablarla o como se diga, en un puto intercambio de clase, así que se volvió a repetir la misma situación. La seguí por un pasillo larguísimo y se repetían todo el rato los mismos 4 sonidos, uno por zapatilla o bota, cada vez el sonido se repetía más y más rápido hasta que al final le dí un toque torpe en su delicado hombro y ella se volvió. Me puse nervioso por un momento pero fui rápido preguntándole algo que no recuerdo muy bien ahora mismo, no sé, la típica pregunta tonta sobre la clase del Franchute o lo que sea… ella me contestó, es tan guapa, tan sexy… buff, que mal queda en mi boca la palabra “sexy”. Empecé a titubear un poco. Le pregunté que como se llamaba aunque yo ya lo sabía, le dije alguna cosa sobre un botellón inventado por mí en ese momento y ella volvió a decir que no podía. Me preguntó mi nombre y se lo dije <<Elan>>, <<que nombre más raro>> me dijo, de modo que le estuve hablando un poco sobre eso. Finalmente salimos del edificio, le di un cigarro, se lo encendió, me dijo <<gracias por el cigarro>> sonriendo, cogió su monopatín, me dijo <<Hasta mañana>> y literalmente se marchó rodando. *** Ya sé que se podría haber quedado. No sé seguramente esto será una tontería. No creo que ella le de importancia, lo malo es que ella está al lado mío y si la quiero mirar tengo que girar la cabeza en 90º, y entonces los imbéciles que tengo detrás creen que estoy enamorado de ella o algo así… *** Ya… y perdona que te marée con esto.

La primera semana que me fijé en ella fue la semana que volví de mi viaje a San Sebastián… entraba a las 4 y a veces me quedaba a comer con Soque o con Alex… comíamos pronto porque no solíamos desayunar, de modo que acabábamos de comer a las 2 o así… luego íbamos a tumbarnos en el césped de la universidad… La universidad es el mejor sitio para fumar, digamos que está socialmente aceptado. Aquellos días eran cojonudos, aún no había presión por exámenes, cielos despejados sin avistamientos de nubes grises… totalmente azul. Me echaba en el césped mirando al cielo mientras Alex y Soque fumaban y hablaban de cualquier gilipoyez sobre su vida. Me ponía los cascos. Cada día escuchaba una cosa distinta. Normalmente me gustaba escuchar algún disco de The New Pornographers, aunque no me llegaban a llenar del todo, la verdad es que no me interesaba mucho la música que Soque me pasaba. Las 15:30 del medio día y me levantaba del suelo. Estos se me quedaban mirando con cara rara. Siempre la veía pasar a la misma hora. Ella iba rápido con el monopatín, y mientras estos capullos miraban mi cara de dormido yo la miraba a ella pasando delante de mí. Su monopatín negro, su mochila marrón, su cara, su pelo, sus ojos, su cuerpo… todo pasando por mí… y no te rías joder… además, estas chorradas no le interesan a nadie.

Punto de Partida.

Posted in ego, punto de partida on febrero 4, 2008 by laggos

¿Es posible tener la mente libre, la conciencia tranquila y hacer lo que uno quiere sin que los demás le manden a tomar por culo?

La respuesta más amplia, objetiva y sincera quizá fuera: según quien seas y según donde y cuando hayas nacido. Lo de la mente libre no depende de los demás, sino de un tipo de condiciones que tiene que tener tu cerebro, las cuales ahora no voy a describir. La conciencia tranquila está en relación con lo que cada persona crea que está bien o mal… no es tan simple, claro está, pero digamos que tiene que ver con eso… sin olvidar el deber, que a veces es lo que puede llegar a llenar el cerebro de confusión y remordimiento. Hacer lo que uno quiere es seguramente lo más difícil de todo… y donde más te influye la para ti estúpida opinión de los que tienes al lado para no dejarte hacer lo que tu podrías llegar a hacer pero que ni siquiera sabes que lo puedes hacer. Por ejemplo no puedes ponerte cerca de cualquier “cosa” que no te conoce, sea hombre, mujer o animal, y morderle el cuello o darle un “morreo” en la boca sin que este hombre, mujer o animal te pegue un bofetón, o se aparte, o llame a la policía. Por momentos yo creía que todo se reducía a esa pregunta y a lo hábil que tenía que ser para poder combinar todos esos factores de manera que afectaran lo mínimo posible en mi propia decisión.