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Monotonía

Posted in doinel, ego, musica, relatos on octubre 27, 2007 by doinel

Monotonía.(Del gr. μονοτονία).

1. f. Uniformidad, igualdad de tono en quien habla, en la voz, en la música, etc.

2. f. Falta de variedad en cualquier cosa.

Mi anterior vida se componía de continuos altibajos, pero precisamente eso era lo que la hacía entretenida. Me despierto y pienso en el sueño que acabo de tener. A veces ese sueño es fantástico y me maldigo por haberme despertado, y en otras ocasiones ese sueño es una pesadilla, y al abrir los ojos pienso en que me he quitado un peso de encima al saber que nada de eso era real. Siempre me he querido quedar media hora en la cama por la mañana, pero nunca me sale quedarme en ella, todos los días en cuanto me despierto salgo de la cama andando con mucho sueño y voy hasta el baño. Luego me hago un vaso de leche… Rato después vuelvo al cuarto y me masturbo pensando en cosas que nunca podré tener. Es la 1 del medio día y mi primo no está en casa, por lo tanto, estoy totalmente solo. La cama es una buena opción para continuar con el día… Me quedo en ella un buen rato y me enciendo un cigarro. Estoy tumbado y me fijo en la pintura blanca del techo, al que pasado un rato, comienza a tener grumos algo grises que cada vez se estiran más y forman palabras o imágenes… ahí veo la cara de mi padre, y después recuerdo la foto que me hice con Julia en Madrid… hace ya mucho tiempo de eso. Me quedo en silencio con la mirada perdida… el humo se escapa de mi boca con lentitud.

El ordenador sigue encendido del día anterior. La silla tiene el honor de tocar mi culo. Enciendo la pantalla y… parece ser que el emule ha trabajado duro esta noche… Se ha bajado un disco de The Moldy Peaches, así que lo empiezo a escuchar… pongo el youtube, y busco directos del grupo. Encuentro un video de unos pirados haciendo el tonto con una canción de ellos… lo abro y dejo que se cargue mientras hago otra cosa. Mi primo llega, no me dice nada, sabe que no debe, pero le jode levantarse pronto. Sigo con mi rutina y me imagino lo bien que estaría hablando con Julia en este mismo momento. Comienzo a tener paranoias sobre lo que estará haciendo ahora… a quien estará besando, o que estará escuchando… La tarde de los sábados me resulta más deprimente que la de cualquier otro día… soy una persona que no sabe en que día vive, pero al llegar el sábado se que es sábado debido a la mierda de programación que echan por la tele. Abro la ventana y miro hacia la calle, veo un grupo de amigos, chicos y chicas que hablan y se ríen mientras entran en uno de esos bares de modernos… les envidio bastante en este momento. Me vuelvo a masturbar esta vez en el baño debido a la presencia de mi primo. Son las 11 de la noche pasadas y me gustaría emborracharme, pero no tengo nada con que hacerlo y no me apetece bajar a la calle a comprar nada, me gusta mi pijama. Como no tengo nada que hacer me bajo la filmografía de algún director de cine francés y me prometo que algún día la veré. Leo en un puto blog que el cine español es una mierda y yo paso de entrar en el debate, es de infra-mentales entrar al trapo.

Pienso durante un segundo en que debería utilizar mi tiempo libre en algo productivo como leer, pero se que soy muy vago para eso, de modo que me empezaré a leer libros recomendados por algún amigo que puede que me gusten. Quizá mañana baje a la civilización para comprarme uno. Pero paso de esos que los protagonistas dicen: “nadie me entiende en esta noche de primavera” o “que injusticia hay en el mundo, pobres niños”, de eso ya se ha hablado mucho. Son las 4 de la madrugada y el ordenador me llamaba a gritos, de modo que me pongo en él. Recuerdo que había dejado un video abierto con música de The Moldy Peaches, parecen unos idiotas haciendo lo que mejor saben hacer, pero sin embargo, me parece… que palabra utilizar… bonito?, mmm, bello?, bah, muy gay, mmm, encantador?, bueno me da igual, sigo viendolo.

Adolescencia traumática

Posted in doinel, ego, relatos on octubre 24, 2007 by doinel

Ohh… ^d[][][]’´(+*ç´_>>Z>Z<+´ç?*/-+xxx+- /j`d[^if you see…·#

Esta es la primera vez que escribo aquí. El otro día estaban magaz y laggos en mi casa y yo estaba algo “ido”, así que les empecé a contar las paranoias de mi vida y dijeron que si quería podría escribir algo, así que aquí estoy.

Os voy a hablar un poco de mi vida, “me llamo” “doinel”, tengo 18 años y vivo en Zaragoza. Ahora no estudio…, tampoco trabajo, en realidad no hago mucho. Vivo con un primo mío que es mayor, tiene 27 años y se llama Alberto. Él trabaja en programa de televisión como técnico, pero en sus ratos libres toca con su grupo de música Los Sonimúsicos, no es coña, son buenos, tienen una maqueta. Vivimos en un piso del centro…, está bien, y con el sueldo de mi primo y lo que cobramos del seguro lo podemos mantener. Todos los días me molesta su despertador a las 7 y media, es un coñazo, pero en cuanto lo apaga yo sigo durmiendo hasta las 12 o así. Tengo una buena excusa para seguir durmiendo hasta las 12 por lo menos durante unos cuantos meses.

Me parece no creo que sea necesario aparentar ser sensible con algunas cosas que no me importan nada, o tener que ser falso por callarte alguna otra cosa. Se que en la sociedad en la que actualmente vivimos, lo que voy a decir se consideraría de puto cabrón, pero bueno… Es lo que tiene ser sincero, y a lo que me refiero con lo de que todos somos insensibles es que dentro de nuestra cabeza cuando hablamos con una persona a la que por ejemplo le huele el aliento, tu piensas: “le huele el aliento a mierda”, y aunque no se lo digas lo piensas, y lo mismo si te estaba hablando alguien que te cae mogollón de mal y esa persona no lo sabe, tu dices: “que estará diciendo?,…ni idea, solo quiero que deje de hablar para que pueda seguir pensando en que voy a llegar a casa y me voy a hacer un vaso de leche con galletas y cereales”, y todo eso no se lo decimos por guardar las apariencias, y sin embargo si que ponemos cara de interés y apretamos los dientes para sonreír, en fin…, ahora me vienen a la cabeza todos/as esos/as hijos/as de puta que tuve que aguantar antes de venir aquí… aunque por alguno de ellos sentía pena, por ejemplo, en el instituto había uno que se llamaba Zacarías Eufimio(tal y como suena), ese me daba bastante pena… todo el mundo pasaba de él, se le consideraba un empollón, siempre que intentaba hablar quedaba mogollón de mal y a veces le ibas a hablar y te contestaba borde(o se hacía el interesante)…en 2º unos de mi clase le tuvieron que contar que qué era el semen… Sin embargo, a veces recuerdo a todos ellos y los echo de menos, incluso sabiendo que no me caían bien.

Bueno, no voy gastar más mi valioso tiempo contando la vida de otras personas… ahora voy a contar un poco de mi “anterior” vida, y no es que crea en la reencarnación, sino que yo antes no vivía en esta ciudad, hará cosa de un año que me trasladé. Antes vivía en Madrid, y bueno, lo que voy a decir a continuación es bastante fuerte a la par que novelesco, pero es la verdad, mi padre, mi madre, mi hermano pequeño, y mi otro hermano aún más pequeño están muertos. No es nada gracioso, ni intento dar pena, simplemente es la verdad.

Como ya he dicho antes vivíamos en Madrid, mi padre trabajaba en un banco y mi madre prácticamente no hacía nada, porque se supone que debería hacer las tareas de la casa, pero para eso ya estaba la asistenta ecuatoriana. Bueno, yo iba a un instituto privado, con su maldito uniforme y sus malditos curas. Mi hermano pequeño tan solo tenía un año menos que yo, y era el “típico” y cuando digo “típico” me refiero a que era el “jefe” de los de su pandilla, era el delantero en el equipo de fútbol, tenía una novia que estaba muy buena, y quería ir a la universidad… él era el favorito de mis padres. Mi hermano aún más pequeño tenía 10 años, pero ya eran todo un caprichitos, siempre estaba pidiéndole cosas a mi padre, y él se las daba todas… él era el segundo favorito de mis padres. La asistenta era como de la familia, teníamos una casa prefabricada bastante grande y dormía en un cuarto, pero un día mis padre la despidieron, no tengo ni idea de por qué. Ahí tenía algún amigo con el que me emborrachaba, tuve mis encontronazos con el otro sexo, fumaba lo que podía, veía mucho la tele y escuchaba música en mi cuarto. Estuve apunto de ser expulsado varias veces del instituto, pero sinceramente no les dio tiempo a echarme. Un día, el 21 de noviembre, salí toda la noche por ahí. Fui con dos amigos al pueblo de uno de ellos a pasar la noche. Volví con un tren a Madrid por la mañana del 22 de noviembre. Pille el metro hasta mi barrio y de ahí caminé hasta la urbanización donde vivía. En la entrada al jardín estaba la tele, los bomberos y una ambulancia. Mi padre, mi madre y mis dos hermanos habían muerto. Fue la muerte dulce, mientras dormían inhalaron gas. Salió en las noticias. Me dijeron que no había sido un accidente, que varios vecinos vieron a nuestra ex-asistenta entrando en nuestra casa por la noche. La asistenta lo confesó tras ser detenida. Yo tuve mis 15 minutos de fama. Todavía tengo la cinta grabada de los informativos.

Ese sería un resumen de mi anterior vida, después todo el mundo estaba encima de mí… yo era el chico desgracia o algo parecido. Me llevaba bastante mal con mi padre, él quería justo lo contrario que yo en todo, y mi madre tampoco me escuchaba mucho, ella únicamente quería una familia modelo, así que se concentró en mis otros dos hermanos. Después del incidente, me dieron a elegir entre ponerme un tutor e ir a la universidad, o irme a vivir con algún otro familiar, yo elegí no ir a la universidad, que era lo que iba a elegir antes de que todo esto ocurriera… de todos los familiares vivos que tenía ninguno vivía en Madrid, así que decidí ir con mi primo, que sabía que vivía solo y no me molestaría. Cuando estaba en la estación de trenes para ir a Zaragoza pensé: “esto no me lo esperaba, con 18 años y sin familia”. No lo pensé en plan deprimente ni trágico, simplemente lo pensé.

Me he extendido demasiado, el próximo día seguiré contando mi vida, que seguro que es distinta a la vuestra.