Mi viaje a Barcelona.

Me recogió el coche de la madre de Magaz. En la estación nos juntamos con Esther y cogimos un autobús hasta Barcelona. Hacía muchísimo calor. Esther no encontraba la postura para poder dormir. Al rato me fui detrás del bus para dormir, pero poco después me despertó un tío que graznaba como un cerdo. Llegamos a Barcelona. Demasiado mogollón de gente. Al llegar a la puerta del apartotel un tío nos dijo que este sitio no era legal y que no declaraban. Dijo que su pensión era 10 euros más barata. Subimos y la dueña, que era argentina, nos enseñó el piso. No era lo que nos esperábamos, la cocina, los baños, el salón y la terraza eran para compartir entre las otras cinco habitaciones. Nos echamos la siesta. Desperdiciamos la tarde. Al rato nos gustó más el piso ya que en las otras habitaciones parecía que no había nadie, eran como gente sin vida. Fuimos a comprar comida cutre a un supermercado cutre llevado por moros, solo que era más caro de lo normal. Cenamos pizza. Bebimos whisky con Cola en la terraza. Cantamos durante un rato canciones de los Beatles. Salimos por ahí. El barrio gótico tiene catedrales guapas, en el jardín de una de ellas hay una estatua de un caballo con su jinete, hay una luz que le enfoca y su sombra gigante queda proyectada en el edificio que tiene al lado. Barcelona está muy bien, aunque le debe casi todo al arte. Los bares de esa zona cerraban todos a las 3 y los que seguían abiertos había que hacer una fila y pagar por entrar, además la música era una mierda. Tras seguir andando vimos una zona de bares que era igual al casco de Zaragoza. Fuimos a la playa. Volvimos y para cuando nos dormimos ya estaba amaneciendo. Me puse tapones para poder dormir, el ruido del tráfico de la Gran Vía parecía salir de la propia habitación. Nos levantamos tarde. Ducha, erección, eyaculación. Desayunamos. Los guiris que había en las otras habitación eran unos aburridos, cuando nosotros nos íbamos por la noche ellos se echaban a dormir, y cuando volvíamos de por ahí ellos se estaban despertando. Fuimos a la plaza Cataluña, donde todos los edificios son gigantes y todo eso. La fnac era gigante. Sacamos entradas para la Razzmatazz, nos costaron 13 euros, aunque casi nos olvidamos de cogerlas cuando las compramos. Salimos y me grabé como un gilipollas diciendo que nos íbamos a la Razzmatazz, si me hubiera visto me habría pegado un bofetón. Nos metimos en una tienda de gafas de sol para hacer el tonto, me probé unas gafas como las de Bob Dylan que valían 200 euros. Todas las gafas valían eso. Grabé a Esther con unas gafas de maruja, pero el soplapollas de guardia de seguridad me echó la bronca de una manera muy violenta diciéndome que no podía grabar porque tenían copyright, parecía que sus hijos fueran a vivir con la protección de copyright de RayBan, maldito esclavo que cree que hace algo útil en la vida. Empezó a llover. Nos metimos en un Starbucks, los cafés que preparan ahí son los mejores del mundo, cremosos, agradables y gigantes. Salimos y como seguía lloviendo nos metimos en un Pull and Bear, era igual que cualquier otro de Zaragoza, pero un poco más grande. Empezó a caer la tormenta del siglo, había ríos por las calles, todo el mundo se mojaba. Tuvimos que tragarnos toda la tormenta para llegar al apartotel. Un paraguas para los tres. Me mojé la camiseta, el pantalón, las zapatillas, el pelo, los calzoncillos, los calcetines, todo. Nos quitamos la ropa. Cenamos. Bebimos lo que nos sobró de la noche anterior hasta acabarlo. Fuimos a la plaza Cataluña y al rato encontramos un bus que nos llevara. Por cierto, en Barcelona había muchos gays. El conductor se equivocó porque era un poco lerdo, y entonces una señora tuvo que bajar para indicarle si venía algún coche o no. En nuestra parada esa misma señora nos dijo en catalán como llegar y yo le dije que me lo dijera en español. Llegamos a la Razzmatazz, un polígono industrial, mucha gente, mucha mierda, mucha fila para entrar. La gente se colaba y algunas tías hacían de putas para adelantar unos cuantos puesto calentando a tíos con demasiado pelo en las cejas. A los 20 minutos conseguimos entrar. El ambiente era algo parecido al Fib, solo que sorprendentemente no dejaban fumar, un negro gigante te apagaba los cigarros, increíble, no obstante fumé todo lo que quise. Había varias salas pero todas eran una mierda salvo en la que estuvimos. El camarero era un vago y estaba loco, pero el Whisky con Redbull estaba buenísimo. La música podría haber estado mucho mejor, aunque pusieron buenas canciones. Al final de la noche I wanna be adored y no pusieron las dos que les pedí: Break on throught y Where is my mind. En la última hora pusieron máquina, no se porque puta razón. Conclusión 40 % de música buena, podría haber estado mucho mejor. En el metro de vuelta se nos acopló un heavy borracho que parecía majo. Se quedó en el metro sentado en el suelo. Nos pasamos una parada y tuvimos que andar más. Llegamos al apartotel, dormimos. Nos despertamos tarde. Los guiris eran muy aburridos. No hablaban entre ellos ni con nosotros. En la habitación 6 había dos tíos que nos saludaron en ingles pero parecían españoles, seguramente serían gays, en todas las habitaciones había parejas, chica con chica, chico con chica, y poco más, todos tenían nuestra edad. No hicimos mucho. Comimos en un Burguer. Por la tarde fuimos al Parque Güel. Tuvimos que subir muchas escaleras para llegar a él. Estuvo bastante bien, me gustaba todo eso de Gaudí, era como un cuadro de Dalí edificado. Estuvimos toda la tarde ahí y vimos toda la ciudad desde lo alto. Al lado del parque había una casa de ocupas con una pancarta que ponía: Okupa y Resiste, Turistas dejadnos en paz, necesitamos aire. En una tienda de souvenir compré un souvenir. Salimos del parque. Llegamos al hotel. Cigarro. Cama. Leche. Erección. Eyaculación. Sueño. El despertador sonó a las 8 pero no nos levantamos hasta las 9. Nos despejamos. Solo desayuné yo. Pusimos toda la habitación en orden e hicimos la maleta. A las 11 había que dejar la habitación. La asistenta estaba borde porque era lunes. Volví a desayunar en un Starbucks. Ójala pusieran alguno en Zaragoza. Fuimos a ver la Sagrada Familia. Esther habló con un niño simpático que se llamaba Gregor o Grigor. Nos hicimos fotos, etc. Dimos la vuelta a la Sagrada Familia y fuimos hacia el barrio gótico. De camino vimos la Pedrera. Nos paramos ante un escaparate que un bolso horroroso valía 4000 euros, los ricos solo compran cosas que tengan más de 3 cifras. Hacía muchísimo calor. Se oía muchísimo más ingles o francés que español, lo cual me gustaba bastante. Comimos comida basura sentados en el banco de un paseo. En la plaza Cataluña vimos a un grupo de tres guitarristas muy buenos que tocaron Zorba el griego y después otra muy famosa de la cual nunca he llegado a saberme el título. Fuimos a ver la SAE, que es donde estudiará Magaz un curso de sonido que vale 8000 euros. La secretaria nos enseño todo eso. Era un sitio muy pequeño con cabinas de grabación, mesas de sonido, ordenadores, etc. Todos los tíos iban vestidos de hippies de unos 27 años y también había un rapero que iba a cantar algo pero que cuando pasamos por ahí le dio vergüenza y empezó a disimular. No entiendo porque todos van de pobres y marginales y sin embargo pueden pagar un curso que valga tanto dinero. Me dolían los pies de tanto andar. Para volver un señor muy simpático nos indicó el camino y nos pagó un billete de metro desinteresadamente, hay gente muy maja en Barcelona. Nos dirigimos a la estación.bus de vuelta Cogimos el que estaba bastante lleno. Nos alejamos de Barcelona. Pusieron una peli americana navideña malísima con Danny Devito y Mathew Broderick. Escuché música. Esther me hizo unas fotos. Llegamos a Zaragoza. Bajamos del bus. Me fumé el último cigarro del paquete… Y después llegué aquí.

4 comentarios to “Mi viaje a Barcelona.”

  1. Como me gustaria volver a preparar la maleta el jueves para irme el viernes, o mejor sin maleta, que en barcelona nos clavaron 5 euros de consigna!!! no me jodas ummm
    el viaje super xulo, sin planificar apenas, y como mjor, claro esta que si no hubiera ido una estupenda compañera como yo, os habríais perdido, xk una vez más no has reconocido que tengo mucho más sentido de orientación que vosotros!!! dilo de una vez!!
    Lo que más me gustó sin duda , TODO
    BESOOS

  2. Vaya, me alegro que os lo pasarais bien (porque os lo pasasteis bien, ¿no?, a ratos no sé que pensar…). Yo he decidido pasarme por vuestra tierra para el Pilar. A ver que tal me tratáis. Jejeje.

    Eso sí, lo del café del Starbucks… ni de coña tío. Eso es una mierda. Dulce de cojones. Los americanos sabrán hacer cosas, pero café, desde luego que no. Cada vez que me piden un café americano se me caen los huevos al suelo. Un café, aunque no os lo creáis, tiene que saber a café. Si señor. No a agua con azúcar. Pero bueno, sobre gustos…

    Por cierto, a que cuando le pediste a la señora que te lo explicara en castellano no le costó nada hacerlo? Joder, a ver si de una vez se enteran que no somos ogros. Por Dios…

    En el Razzmataz no se puede fumar porque supera los 100 m2. La ley es la ley, y hay que cumplirla. Nos guste o no.

  3. Weno, si lo del cafe de Starbucks es agua con azucar, pero weno, esta wenisimo, o para gustos estan los colores, xD. Y no, no sois ogros para nada, de hecho he puesto que la gente de barcelona es muy maja, xD.

  4. Como siempre lo describes todo al detalle.
    El vídeo fantástico!!

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