El vagabundo en el banco.

Eloy

El otro día pasó algo raro… Iba en el autobús, con Laura… un día normal… El autobús estaba cruzando la Avenida Principal, llegó a un semáforo en rojo y se paró. Miro a un tío del bus, un tío corriente que simplemente estaba mirando por la ventana. Miro a la chica que estaba al lado de ese tío y la chica también miraba por la ventana… todo el autobús miraba por la ventana, debíamos ser los únicos que no estábamos mirando por la ventana, todo el autobús estaba mirando con expectación a la calle.

Cristian

¿Que había?

Eloy

Una calle… en la calle había un banco… en el banco había un hombre… ese hombre era un viejo vagabundo… ese viejo vagabundo estaba sentado… totalmente quieto… con la cabeza recostada hacia detrás de tal modo que sus ojos apuntaban al cielo… tenía la boca entreabierta y los ojos cerrados. Una señora que pasaba por ahí se acercaba al indigente lentamente y con miedo. En tan solo unos pocos segundos la gente que caminaba por la calle se iba parando para ver que estaba pasando… Niños que acababan de salir del colegio, señoras mayores, parejas caminando por la calle, algún obrero que estaba trabajando en una calle cercana a esa, abuelos, chicos jóvenes escuchando música… hasta dos policías pasaron por ahí… Todos ellos rodeaban al indigente que estaba sentado con la cabeza echada hacia atrás y los ojos cerrados. En un momento se juntaron veinte personas. Una señora, la primera que se había parado frente a él, se acercó aún más al indigente y con su mano le tocó rápidamente el brazo… lo hizo como si supiera que al tocarle iba a recibir una descarga eléctrica o algo así…

Elena

¿Estaba muerto?

Eloy

Como he dicho todo fue cuestión de segundos, de modo que el semáforo se puso verde y el autobús siguió avanzando. Toda la gente del bus giraba la cabeza para seguir viendo lo que pasaba, hasta que el bus dobló la esquina y no se pudo ver nada más… Toda la gente empezó a especular, ¿pero por que especular pudiendo despejar la duda? Le dije a Laura que no pasaba nada si nos bajábamos en esa misma parada y volvíamos ahí para ver que había pasado… Bajamos del autobús antes de lo previsto y volvimos a la calle donde estaba el banco con el viejo quieto y las veinte personas mirando. Al llegar a la calle, ese barullo de gente ya no estaba, en cuanto llegamos al banco todas las personas que estaban antes, es decir, niños, abuelas, policías, madres, etcétera, se habían marchado o sino se estaban marchando.

Cristian

¿Y el vagabundo?

Eloy

¿El vagabundo? Se estaba pasando una mano por la cara y luego se rascó la oreja. Se quitó el gorro que llevaba en la cabeza, se lo metió al bolsillo y echó a andar. En un minuto todo era distinto.

Cristian

¿Resucito?

Eloy

¿El indigente? No seas imbecil, eso es imposible, ¿nunca has visto dormir a nadie?

3 comentarios to “El vagabundo en el banco.”

  1. …leyendo esto me has recordado al ave Fénix…

    sólo decirte que todos somos uno, y que no hay ni tan siquiera un minima diferencia entre “él” ( el vagabundo) y nosotros; Muchos dirán, Joder sí que la hay!…yo pregunto, cuál?

    Él vino al mundo sin nada y se irá sin nada.

    BUEN POST!! TE FELICITO.

  2. queria dejar esto, puedo?

    Resucitó duerme…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: